"Sol nos salgueiros": El vino tostado en la literatura gallega

6 de Julio do 2024
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En este blog ya se dedicó una entrada al vino tostado, sin embargo, hoy queremos enfocar este pequeño estudio al papel que éste ocupó en la literatura gallega del último siglo. 

El vino tostado fue y sigue siendo símbolo del Ribeiro. Conocido como vino exclusivo de la hidalguía gallega, muchas fueron las palabras que los más ilustres de los escritores y escritoras gallegas dedicaron la este zumo. 

Emilia Pardo Bazán, a pesar de padecer del hígado fue una amante de este vino, a lo que le llama “vino claro color topacio” y del que dice que tiene un sabor “meloso” y que es “amable al paladar” además de que “es puro, sin mezcla, salvo el azufre utilizado para evitar él oidium”.

Por su parte, Álvaro Cunqueiro, amante del vino y viajero de tabernas, en su obra La cocina cristiana de Occidente pondera y exalta este vino al decir que es “madre de levitaciones”. Igualmente, en Merlín y familia, el mago recomienda al maestro Flute que beba una chiquita de tostado para que se le pasen los ronquidos. 

Ramón Otero Pedrayo evoca de forma preciosa el color del tostado en su obra El desengaño del prior, de él dice: “Un groliño del tostado del Ribeiro, es sol en los sauces y en las parras de tus ojos”. 

Ya veis, este vino noble lleva enamorando la gente desde hace siglos. Hoy en día hay cada vez más bodegas que lo están recuperando y con él -esperamos- estas palabras tan hermosas.