Koshu es una variedad de uva autóctona de Japón cultivada desde hace miles de años, que procede de un cruce entre variedades de Asia central y uvas silvestres japonesas. Su piel rosada, su maduración lenta y su admirable resistencia a la humedad la convierten en una de las pocas uvas viníferas que se adaptaron de manera natural al clima japonés.
La región más emblemática para esta variedad es Yamanashi, al pe del monte Monte Fuji. Sus altitudes moderadas, la brisa fresca y un terroir único, permiten obtener uvas de gran calidad.
Durante décadas se consideró una uva sencilla, destinada a vinos ligeros, pero en los últimos años perfeccionaron las técnicas hasta elevar el koshu a la categoría de vino fino, elegante y sorprendentmente gastronómico.
Aun que la piel es de color rosado, los vinos que produce son blancos. El Koshu suele dar vinos delicados, frescos y minerales, con una pureza aromática difícil de conseguir en otras regiones. Entre sus notas más características destacan: Cítricos suaves, frutas de hueso o flores blancas.
En los último años varios productores comenzaron a elaborar espumosos de Koshu mediante método tradicional. El resultado son burbujas finas, elegantes y muy refrescantes, ideales para aparetivos o celebraciones.
Como curiosidad, fue el primero vino japonés exportado a Europa.