La memoria se hace hablando. Bajo esta premisa queremos comenzar con un ciclo de publicaciones dedicadas el testimonio de la gente que más cerca tuvo las primeras ediciones de la Feira do Viño do Ribeiro. Este fue un tiempo de cambio y de innovaciones que marcó el porvenir de la gente y de la zona. Está claro que ya muchas de las personas que de aquellas participaron activamente en la organización ya no están entre nosotros, y con ellas se fueron también sus recuerdos. Es por esto que creemos necesario dejar plasmado en palabras lo que la gente nos quiere contar.
“En la taza, en la copa lo en él vaso él lo vine eres una sonrisa abierta, un guiño de ojos. Él lo vine sabe y satisface, acompaña y ayuda, amigo fiel”. Con estas palabras anunciaba La Región a I Feria-Exposición del Viño del Ribeiro el 28 de abril del 1964, coincidiendo con las fiestas de San Pedro.
Vicente, un vecino de Ribadavia, recuerda que en la primera edición los bodegueiros se situaban en cada soportal de la Alameda y que había stands donde mostraban nuevas maquinarias agrarias. Además, estaban muy bien decorados, con las cepas y las uvas y todo, añade. También comenta el ambiente festivo que se respiraba en toda la villa, sacaron a tocar la banda de la Lira y también había bandas de gaiteros. A las niñas las vestían de gallegas. Comparando las catas de ahora comenta que antes ponían el vino en cubas y ti ibas y lo cogías, o regalaban las botellas. A todo esto añade: venía gente de todas partes, mucha gente de fuera también. También invitaban la gente importante, incluso en una de ellas había venido Fraga a dar el pregón… siempre traían a alguien importante para promocionar el vino. Concluye afirmando que las primeras fueron las mejores, muy diferentes a las de ahora.