La cerámica para el vino en la Antigüedad.

30 de Noviembre do 2024
La cerámica para el vino en la Antigüedad.

¿Cuáles eran los recipientes que se usaban para la elaboración, consumo y transporte del vino en la antigüedad? Hoy hablaremos sobre vasos cerámicos, aunque también habría otros de piel, como los pellejos, odres o los toneles de madera.

 

𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐩𝐚𝐫𝐚𝐫.

- D𝑖𝑛𝑜𝑠 y 𝑐𝑟a la𝑡𝑒𝑟𝑎𝑠: caracterizados por ser grandes recipientes de boca amplia, aptos para remover los líquidos y poder introducir en ellos un cacillo o la propia copa, tal y como se ve en algunas escenas.

 

𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫.

- 𝐸𝑛𝑜𝑐𝑜𝑒: jarra de cuello alto, asa vertical, cuerpo de mayor anchura en su mitad superior y boca trilobulada para verter con comodidad.

- 𝑂𝑙𝑝𝑒: similar al énocoe pero con la boca circular (no trilobulada) y muy exvasada, y con el cuerpo de mayor diámetro en la mitad inferior.

- 𝐿𝑎𝑔𝑖𝑛𝑜𝑠: jarra de cuello alto y estrecho, cuerpo ancho y bajo, boca pequeña y circular y una esbelta asa vertical.

 

𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐛𝐞𝐛𝐞𝐫.

- 𝐶í𝑙𝑖𝑐𝑎𝑠: etimológicamente, el antecedente del cálice. Copa de asas horizontales, pie anular y con cuerpo poco profundo y ancho.

- 𝐸𝑠𝑐𝑖𝑓𝑜: mismo prototipo que el anterior con pie bajo, vaso profundo y alto, y asas horizontales.

- 𝐶𝑎𝑛𝑡𝑎𝑟𝑜: vaso con grandes asas verticales sobreelevadas y con pie alto.

 

𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐢𝐛𝐚𝐫.

- 𝐹𝑖𝑎𝑙𝑎: las libaciones en la Antigua Grecia eran ofrendas a los dioses consistentes en derramar líquido mientras se pronunciaba una oración. En este sentido, este tipo de vaso se encuentra en contextos arqueológicos, funerarios o en santuarios. Son tazas de base cóncava con un hueco central que sobresale en relieve por el interior.