¿Cuáles eran los recipientes que se usaban para la elaboración, consumo y transporte del vino en la antigüedad? Hoy hablaremos sobre vasos cerámicos, aunque también habría otros de piel, como los pellejos, odres o los toneles de madera.
𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐩𝐚𝐫𝐚𝐫.
- D𝑖𝑛𝑜𝑠 y 𝑐𝑟a la𝑡𝑒𝑟𝑎𝑠: caracterizados por ser grandes recipientes de boca amplia, aptos para remover los líquidos y poder introducir en ellos un cacillo o la propia copa, tal y como se ve en algunas escenas.
𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫.
- 𝐸𝑛𝑜𝑐𝑜𝑒: jarra de cuello alto, asa vertical, cuerpo de mayor anchura en su mitad superior y boca trilobulada para verter con comodidad.
- 𝑂𝑙𝑝𝑒: similar al énocoe pero con la boca circular (no trilobulada) y muy exvasada, y con el cuerpo de mayor diámetro en la mitad inferior.
- 𝐿𝑎𝑔𝑖𝑛𝑜𝑠: jarra de cuello alto y estrecho, cuerpo ancho y bajo, boca pequeña y circular y una esbelta asa vertical.
𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐛𝐞𝐛𝐞𝐫.
- 𝐶í𝑙𝑖𝑐𝑎𝑠: etimológicamente, el antecedente del cálice. Copa de asas horizontales, pie anular y con cuerpo poco profundo y ancho.
- 𝐸𝑠𝑐𝑖𝑓𝑜: mismo prototipo que el anterior con pie bajo, vaso profundo y alto, y asas horizontales.
- 𝐶𝑎𝑛𝑡𝑎𝑟𝑜: vaso con grandes asas verticales sobreelevadas y con pie alto.
𝐕𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐢𝐛𝐚𝐫.
- 𝐹𝑖𝑎𝑙𝑎: las libaciones en la Antigua Grecia eran ofrendas a los dioses consistentes en derramar líquido mientras se pronunciaba una oración. En este sentido, este tipo de vaso se encuentra en contextos arqueológicos, funerarios o en santuarios. Son tazas de base cóncava con un hueco central que sobresale en relieve por el interior.