I. Los vinos romanos: El vino conditum.

5 de Enero do 2024
Viño conditum

Un amplio grupo de vinos romanos que, además de ser cocidos, se condimentaban con toda clase de hierbas aromáticas y especias para mejorar su sabor y aroma, eran los llamados vino conditum.

Solían endulzarse con miel y entre los condimentos empleados se encontraban los pétalos de flores como la violeta, especias como el azafrán, la canela, el eneldo y el hinojo, o diversas resinas. En esta tipología se incluyen ejemplos como el vino “piperatum” (condimentado con pimienta molida), el “myrteum” (con bayas secas y trituradas de mirto) y el “rosatum” (con la maceración de pétalos de rosa). Por mencionar un ejemplo, Paladio aconsejaba en su “Tratado de agricultura” añadir cinco libras de violetas limpias a diez sextarios de vino y, pasado un mes, añadirle diez libras de miel (libro VI.13).

Estos vinos de postre se degustaban en la "comissatio" romana y eran demandados por los paladares de las clases más altas. Por otro lado, también eran valorados como remedios medicinales por su poder digestivo, astringente y reconstituyente.