Cuando hablamos de bebidas festivas en Galicia, enseguida vienen a la mente nombres como la queimada o los vinos de las Rías Baixas. Sin embargo, entre los licores con un lugar especial en la memoria colectiva figura el vino Sansón, un clásico humilde y cariñoso que acompañó generaciones en romerías, reuniones familiares y fiestas de aldea.
Que es exactamente el vino Sansón?
A pesar de su nombre, el vino Sansón no es un vino al uso. Se trata de un vino dulce generoso, de sabor intenso y característico, elaborado tradicionalmente a partir de vino blanco enriquecido, acicalado con un toque de azúcar y aromatizado. Su graduación alcohólica es moderada en comparación con otros licores tradicionales, lo que lo convierte en un compañero perfecto para las sobremesas y las celebraciones distendidas.
Su origen se vincula a la tradición española de los vinos dulces fortificados que, durante décadas, fueron habituales en la casa de nuestros abuelos: bebidas económicas, accesibles y con un toque especial que hacía de cualquier ocasión algo uno poco más festivo.
Por que el Sansón se hizo tan popular en Galicia?
En Galicia, el Sansón llegó a convertirse en un pequeño icono cultural por varias razones:
1. Presencia en las fiestas tradicionales: En las romerías y fiestas patronal, el Sansón era, y en algunos lugares sigue siendo, un convidado habitual. Se servía en vasos pequeños o se empleaba como ingrediente de sobremesas improvisadas. Su dulzor lo hacía perfecto para brindar después de una comida festiva que podía alargarse durante horas.
2. Uso en reuniones familiares: En los años 60, 70 y 80, muchas casas gallegas tenían una botella de Sansón “de las celebraciones”. Aparecía en bautizos, comuniones, Nadal o aniversarios, normalmente reservado para los adultos pero rodeado de una aura festiva y entrañable.
3. Ingrediente en recetas caseras: En algunos hogares gallegos, el Sansón se empleaba para elaborar sobremesas, flanes o bizcochos, acercando un toque aromático característico. También era frecuente mezclarlo con leche condensada u otras bebidas dulces para hacer tragos caseros que hoy serían auténticos cócteles vintage.
4. Su precio y accesibilidad: Formaba parte dieras productos al alcance de todos, lo que permitió que se integrara de manera natural en la vida cotidiana y festiva de las aldeas y pequeñas ciudades.
Para mucha gente, el nombre Sansón evoca infancia, casas de aldea, meriendas de punta en blanco y sobremesas eternas. Aunque hoy no tiene la misma presencia que en el pasado sigue manteniendo un rincón en la memoria colectiva gallega.
Podemos decir que el vino Sansón forma parte de esa Galicia cariñosa donde las celebraciones se vivían en comunidad, las mesas se llenaban y cualquier motivo era bueno para compartir. Aunque los tiempos mudaron, su recuerdo sigue muy presente y continúa siendo una bebida con identidad propia, vinculada a la tradición festiva gallega.