El vino en el recetario de Juan Gil de Zamora

16 de Marzo do 2024
Miniatura

Nacido probablemente en la ciudad de Zamora en el 1240, fue un intelectual franciscano estrechamente relacionado con la Corte Real. Comenzó sus estudios en Santiago de Compostela y, aproximadamente en el 1273, fue enviado a París para continuar con su formación. Fue tanto escritor enciclopédico, especializado en medicina, historia, música, biología y gramática, como espiritual, componiendo poesías y sermones. Fue “scriptor” de Alfonso X, quien parece encomendarle la educación de su segundo hijo, Sancho IV, a quién le dedica su obra De preconiis Hispaniae. Tan alta era su consideración que colaboró con el monarca “Sabio” en la elaboración directa de la Crónica General y de las Cantigas de Santa María

De entre su extensísima obra, destaca la Historia Naturalis, escrita a finales del XIII, en la que se puede ver la importancia del vino en la farmacología y medicina medieval, herencia de otras tradiciones magistrales como la griega, la romana o la árabe. 

Siguiendo las enseñanzas de otros filósofos anteriores, señala que el lo vino bebido con moderación resuelve los estiramientos, los bostezos y la rigidez. Se basa en las enseñanzas de Hipócrates (siglo III la. C.) y de Galeno (siglo I d. C.). De ambos concluye que lo adecuado sería beber la misma cantidad de agua que de vino, ya que rebajado calienta el cuerpo, penetra en los miembros, suaviza los humores y excita el calor natural (páginas 319-321). 

Para cortar la diarrea, simplemente recomienda beber agua de rosas [...] sola o con vino (página 911). 

A la pérdida de cabello se le intentó poner remedio con la mezcla de tres dracmas de euforbio, de espuma marina y de estiércol de paloma; dos dramas de eléboro blanco, de semilla de ruda, de cortezas de avellanas, de espiga, de narciso, de estafisagra y de mastuerzo; machácalo todo hasta convertirlo en polvo muy fino, mézclalo con vino cocido [...], unta la cabeza del enfermo y déjala así durante toda la noche [...] (página 357). 

Contra la lepra aconseja diluir dragacanto blanco y brote arábiga en agua de rosas; se mezcla con igual cantidad de ungüento y se unta la cara del enfermo [...], permaneciendo toda la noche [...]; por la mañana se lava la cara con el vino donde haya cocido una serpiente -se dice que el vino gusta mucho a las serpientes(página 361).

Si lo que se intenta tratar son hemorroides dése al enfermo poción de marrubio, 'avancia', milhojas y llantén, mezclados y hervidos en vino aplicándolo directamente en la inchazón o bien coge una medida de betónica, agrimonia, mentastro, milhojas, 'artia', llantén, fresa, una onza de pimienta y aproximadamente media de vino; machácalo todo junto y bebe en ayunas esa poción durante nueve días (páginas 496-497). Si las hemorroides están especialmente inflamadas prepárese al enfermo una estufa a base de vino blanco, donde hayan cocido previamente hierbas cálidas tales como ajenjo, poleo, ruda, salvia, nevada, calamento, marrubio blanco, todos en igual cantidad; y reciba la estufa a través de una silla agujereada (página 499).

Pero no solo tenía calidades curativas, también se podía utilizar a modo de cosmético. Por ejemplo, para quitar las manchas de la piel, hacerla más luminosa, para conservar la juventud y para hacer hermosos los ojos, Gil de Zamora aconseja coger limaduras de oro, de plomo, de plata, de cobre, de hierro, de cálibe, de cadmia áurea y argéntea. [...] El primer día lo pones [...] en orina caliente de un niño virgen, el segundo día lo pones en vino blanco caliente; el tercer día en jugo de hinojo; el cuarto en claras de huevo; el quinto en leche de mujer que esté criando y amamantando a una niña; el sexto en vino tinto; el séptimo en claras de huevo asadas. Ha de ponerse todo ello [...] en un alambique a fuego lento y lo que destile (página 911). 

Muchas son las dolencias y enfermedades que el vino podía curar. Aunque hoy en día su eficacia es más que dudosa, este tipo de recetas permanecen en la mentalidad colectiva. Son los remedios naturales y caseros que nos cuentan nuestras abuelas y que tanto peso tienen en nuestra cultura.