El Camino del Vino representa el intercambio comercial más importante de Galicia desde el s.IX hasta el XIX. Su trazado recorre antiguos lagares, aldeas singulares y las más importantes bodegas que los señores laicos y eclesiásticos de Galicia poseían en el Ribeiro para abastecer de vino a peregrinos, monasterios, nobles y a la realeza.
El principal medio de distribución del vino era gracias a la labor de los arrieiros, que cargaban sus mulas con pellejos llenos de estos caldos. Y lo que pretende mostrar esta ruta histórica es precisamente el recorrido realizado por estas gentes cuando viajaban hacia Compostela para vender su producto.
La ruta tiene una longitud de 12 km., partiendo desde Ribadavia y finalizando en el monasterio de San Clodio de Ribeiro de Avia.
Este tramo atraviesa aldeas históricas, granjas vitícolas que fueron propiedad de las familias gallegas más importantes en el Ribeiro, antiguos pazos como el de los Ulloa, edificios religiosos como el Santuario de las Areas o el imponente monasterio cisterciense de San Clodio, grandes extensiones de viñedos que forman el sello identitario del Ribeiro, y lagares líticos milenarios como el de Peitieiros.
Todos esos elementos históricos y patrimoniales convierten esta ruta en un recorrido único.