La tradición de los mulidos es una práctica cultural y festiva que se desarrolla en algunas comarcas rurales de Galicia. Esta tradición viene asociada habitualmente a la fiesta de San Sebastián, que se celebra el 20 de enero.
Los mulidos son grupos de personas, muchas veces jóvenes, que recorren las calles de los pueblos ataviados con ropa vieja, harapos, máscaras y trajes improvisados. La principal característica de los "mulidos" es que suelen llevar instrumentos musicales improvisados, como latas, sartenes, cubos y otros objetos que pueden producir sonido al golpear.
Durante la celebración, los mulidos recorren las calles de la villa tocando música, cantando coplas tradicionales y realizando actuaciones cómicas o satíricas. Suelen pararse a las puertas de las casas para pedir bonificaciones, que son pequeñas aportaciones en forma de comida, bebida o dinero que les ofrecen los vecinos como muestra de agradecimiento por el suyo desempeño.
La tradición de los "mulidos" tiene sus raíces en antiguas celebraciones paganas relacionadas con el ciclo agrícola y la llegada del invierno. Se creía que estas procesiones tenían la intención de alejar los malos espíritus y garantizar una buena cosecha en el año que viene. Con el paso del tiempo, la celebración se integró en las fiestas de San Sebastián y adquirió un carácter más lúdico y festivo.
En el caso concreto de O Ribeiro, también se le llamaría mulidos, a una pieza que se coloca entre la cabeza y los hombros para enganchar el culeiro, recipiente que se utiliza para transportar la uva. Diversas fuentes aseguran que durante la celebración de San Esteban, en esa comarca, durante la procesión se cargaban de culeiros para atraer buenas cosechas.